Miel de Cristal: colmenas de flora nativa, alejadas de la ciudad y libres de contaminación

NOTICIAS |
17/11/2025
Imagen de la publicación

Hace más de 30 años, Amelia del Carmen Muñoz Guajardo decidió apostar por un oficio que heredó de su padre y abuelos: la apicultura. Con tres hijos pequeños y recién llegada desde la Séptima Región a San Esteban, comenzó prácticamente desde cero. Hoy, a sus 62 años, lidera Miel de Cristal, un emprendimiento que combina tradición familiar, innovación y un profundo respeto por la naturaleza.

“Partí comprando 50 núcleos de abejas, pero se me murieron la mitad. Fue difícil pasar de una apicultura rústica a una moderna. Pero nunca perdí la fe”, recuerda Amelia, quien representa la cuarta generación de apicultores de su familia.

Desde entonces ha recorrido un camino de aprendizaje constante: capacitaciones con INDAP, seminarios, libros y, sobre todo, la observación directa de sus colmenas. Su experiencia le ha permitido enfrentar desafíos cada vez mayores como el cambio climático, la sequía y las plagas que amenazan la sobrevivencia de las abejas.

Tal como ella señala, la diferencia de Miel de Cristal está en la filosofía detrás de su producto: una miel limpia, multifloral y de flora nativa, obtenida en colmenares alejados de la ciudad y libres de contaminación. “No solo vendo miel, vendo conocimiento, historia y la experiencia de consumir un producto con tradición y transparencia”, asegura. Además, ha diversificado su oferta con propóleo, polen, bálsamos, cremas y jarabes naturales.

Amelia trabaja con cerca de 400 colmenas, cada una con aproximadamente 60 mil abejas, lo que le ha permitido alcanzar producciones que van desde 900 kilos hasta años excepcionales con más de 3 mil kilos de miel. Consciente de que la apicultura es también un servicio a la vida, recuerda que “el 70% de las hortalizas se polinizan gracias a las abejas”.

Con su emprendimiento, Amelia no solo busca sostener a su familia, sino también educar y abrir mercado para un consumo más consciente. Desde ferias regionales hasta envíos a todo Chile, su lema es claro: “El querer es poder, y aunque el camino sea difícil, siempre hay una luz”.

Footer Image